Los Supersónicos


Sónico trabaja tres horas al día, tres días a la semana en Engranes Júpiter. Su jefe el Señor Júpiter hace su vida imposible en cada oportunidad que se le presenta. La familia Sónico representa a la clásica familia de clase media alta de los Estados Unidos, viajan en "Autonave" y van de vacaciones a "Las Venus".


La competencia en términos de negocios está representada por Cogswell Cogs, el dueño. El Señor Cogswell trata de robar todos los secretos industriales  del Señor Júpiter y así sacarlo del negocio.


Los Supersónicos es uno de los últimos programas que ven el futuro en forma positiva y progresista. Las Crisis del petróleo de 1973 y el surgimiento de los problemas ecológicos cambiarán esa visión en los programas de la siguiente década. El economista Jeffrey A. Tucker escribió en 2011 que Los Supersónicos se "distingue en la ciencia ficción por el hecho de que es un intento raro en este género que realmente logra predecir el futuro". Además de los coches aéreos de la serie animada que, hasta el momento, no son factibles en el mundo real, la tecnología de Los Supersónicos se ha convertido en algo común: las personas a principios del siglo XXI se comunican a través de video-chat. Las pantallas planas, los robots se han hecho cargo de muchos trabajos, los alimentos con botones pulsadores proporcionan productos rápidos y de alta calidad (por ejemplo, café Keurig), se utilizan diversos dispositivos de alta tecnología para el ocio, etc. Tucker señala que Los Supersónicos no representa una distopía sombría ni una utopía idílica, sino un mundo donde el capitalismo y el espíritu empresarial todavía existen y la tecnología no ha cambiado elementos fundamentales de la naturaleza humana. 


Los Supersónicos