Mazinger Z


La historia de la serie trata sobre un grupo de científicos que disponen de un robot gigante en su lucha contra las fuerzas malignas del Dr. Hell (también conocido como Dr. Infierno en algunos países de habla hispana).

El origen de la historia en la isla de Bardos, ( Rodas ),​ que curiosamente está deshabitada y con gran cantidad de restos arqueológicos en pie. En el transcurso de una excavación arqueológica encabezada por el mundialmente famoso Dr. Hell son hallados los restos de unos gigantescos autómatas milenarios, enterrados bajo las ruinas de lo que parece haber sido el enclave de una civilización milenaria,​ dicha civilización muestra semejanzas con la micénica del mar Egeo y se ha traducido por "Mikene" y también por "mikenese",​ El descubrimiento es sensacional para la historia de la Humanidad. Sin embargo, el Dr. Hell advierte que es mejor no difundir la noticia hasta no conocer mejor los detalles del descubrimiento, y pide que se le deje investigar en privado.​

Acabada su investigación, el Dr. Hell reúne a todos los científicos y les presenta a los ciclópeos robots restaurados. Con ellos, anuncia su intención de postrar al mundo a sus pies y pide la lealtad de todos los presentes. Los científicos se niegan y el Dr. Hell, con un bastón de mando, despierta a los robots que, gracias a un ingenio electrónico que les ha colocado, siguen ahora sus órdenes. Los Robots comienzan a masacrar a los presentes,​ uno de los cuales (muy parecido a Apolo A.1 del episodio 73), escupiendo lenguas de fuego de su boca, desata un infierno. Tan solo el profesor Jūzō Kabuto consiguió escapar de la masacre,​ refugiándose luego en Japón, donde comenzó a desarrollar el robot construido con los últimos avances de energía y tecnología. Usando la energía fotónica del reactor de Japanium y la Super Aleación Z de su invención, creada con este mismo material y única capaz de soportar la energía fotónica. Jūzō esperaba poder impedir los ambiciosos planes del Dr. Hell, dando vida al Mazinger Z.​

El Barón Ashura, aliado del Dr. Hell, asesina al Dr. Kabuto, pero antes de fallecer consigue contar a su nieto Kōji Kabuto los malvados planes del Dr. Hell y le da a conocer al Mazinger Z. Es en este momento cuando Jūzō Kabuto le cede la responsabilidad de manejar al robot, pero Kōji jamás había manejado máquina parecida.

En lo sucesivo, el Dr. Hell acechará constantemente con sus creaciones a la Humanidad, pero ahí estará siempre Mazinger Z para enfrentarse a sus planes.​

A pesar de que el Dr. Hell fue un científico destacado, los conocimientos que poseía no se igualaban a los de su colega japonés. De hecho, en la mitad de la serie se auxilió de un destacado ingeniero en robótica de la misma nacionalidad que él, el alemán Dr. Hein Henrik, al cual revivió como un cyborg. Tan notable fue este ingeniero alemán que, ante su soledad, el Dr. Hein Henrik creó una niña cyborg con sentimientos humanos a la que criaría como su propia hija, la misma que tendría un destino cruel en la serie.

Nuevos robots y nuevas armas salen de las fábricas ocultas y secretas del Dr. Hell, lo que supone un reto de actualización continua en tecnología para el Dr. Yumi, asistente del Dr. Kabuto, que atiende y supervisa la ingeniería de Mazinger Z auxiliándose varias veces de ingenieros en robótica de los Estados Unidos. El Dr. Yumi también construyó un robot de nombre Afrodita A, que era pilotado por su hija, Sayaka Yumi. Aunque no fue destinado en principio como arma de combate, posteriormente fue adaptado técnicamente como arma de defensa.

A la par de la secuencia de la serie, surge un amor ambiguo entre Kabuto y Sayaka Yumi,​ desgarrado continuamente por las fechorías del Dr. Hell y la ira de venganza que Kōji Kabuto siente por dentro, así como las personalidades de ambos. Kōji es orgulloso y tosco, obstinado, y Sayaka es celosa y de carácter fuerte, con lo que parece que ese amor nunca se concreta.​


Mazinger Z