Mansión Foster para amigos imaginarios

La serie ocurre en un universo ficticio donde los amigos imaginarios de la infancia poseen forma física y coexisten con los humanos. Una vez que los niños se desarrollan lo suficiente para superarlos o se ven obligados a prescindir de ellos,​ estos seres (en sí, manifestaciones de lo que desea el pequeño) se trasladan al gran orfanato de Foster (o bien, Foster's Home), donde moran en conjunto hasta que otros infantes deciden adoptarlos.​ La fundadora y matriarca Madame Foster dirige el recinto con la ayuda de su antiguo amigo imaginario, el conejo Mr. Herriman —quien se desempeña como gerente comercial y estricta figura de autoridad—, y su joven nieta, Frankie —la encargada de distintos quehaceres dentro de la mansión—.


En el primer episodio, la madre del pequeño Mac lo presiona para que abandone a su amigo imaginario, Bloo, porque cree que ya es demasiado mayor para tenerlo. Además, los enfrentamientos del dúo contra el hijo mayor, Terrence, siempre causan destrucción dentro del hogar.​ Bloo ve un anuncio en la televisión sobre el orfanato de Foster y se lo presenta a su creador como la solución ideal a su posible separación.22​​ Al llegar al sitio descubren que, si residiera allí, Bloo estaría disponible para que otro niño lo adopte, por lo cual Mac habla con los encargados para acordar que su amigo esté protegido de cualquier persona interesada en él, siempre que el dueño original continúe visitándolo diariamente. Desde entonces, el niño siempre va al lugar justo al salir de la escuela con tal de mantener el vínculo con su dispar creación.


Con historias de veintidós minutos,​ Foster's Home for Imaginary Friends se centra en las aventuras y predicamentos de Bloo, Mac y la variedad de personajes excéntricos y coloridos que habitan el gigante orfanato, entre los cuales destacan el tímido Eduardo, el gentil Wilt y la insólita Coco.​ Cuando no se limitan al entorno de la mansión, visitan lugares como el centro comercial o el salón de bolos,​ y ocasionalmente se presentan nuevos amigos imaginarios que originan alguna dificultad para los demás residentes. Mac a veces lidia con su abusivo hermano mayor y Bloo toma acciones egoístas o irresponsables que lo contrastan con la personalidad juiciosa de su creador.​ Según el escritor David Perlmutter, la serie también muestra «los subproductos de una búsqueda infantil realista: la concepción de amigos imaginarios para complementar o suplantar a los del mundo real».​ Craig McCracken afirmó que Bloo representa la parte temeraria de Mac, pero necesita de él para poder comportarse, de modo que juntos casi constituyen un mismo personaje y logran un balance entre sí.​ Asimismo, «Eduardo es el protector, Coco es quien te hace compañía [... y] Wilt es el sujeto con quien te diviertes y haces deporte».


Mansión Foster, para amigos imaginarios