101 Dálmatas: La Noche de las Narices Frías

La película inicia en un apartamento ubicado en Londres, Inglaterra. Nos centramos en un compositor de música llamado Roger Radcliffe y su fiel perro dálmata, Pongo, quienes son unos solteros hartos de una vida sin emociones. Por lo que Pongo decide que es tiempo de buscar pareja para Roger y también una para sí mismo. Entonces, mientras observaba a varias mujeres paseando con sus mascotas, Pongo ve a una mujer llamada Anita paseando a su perra, una dálmata llamada Perdita (también conocida como "Perdy"). Pongo ve esta como la oportunidad que tanto esperaba, así que este anima a Roger para que lo saque a pasear, solamente para terminar arrastrándolo hasta el Regent's Park donde encontrarían a las chicas. Al principio parecía que el plan había fracasado, pero terminó de mal a mejor de lo esperado, convirtiéndose en amor a primera vista. Eventualmente, Roger y Anita terminan contrayendo matrimonio, así mismo también sus perros.

Meses después, los cuatro viven felices en un nuevo apartamento, donde también son atendidos por la sirvienta Nanny. La familia sería bendecida con el nacimiento de 15 cachorros de Pongo y Perdita. Pero la paz y alegría se verían interrumpidas por la repentina llegada de una vieja amiga de Anita, Cruella de Vil, una egocéntrica fanática de los abrigos de piel de animales, quien muestra un extraño interés en los dálmatas a pesar su fuerte odio hacia los perros. Tanto es así que ella ofrece una gran suma de dinero por los cachorros recién nacidos, pero Roger se niega y Cruella se marcha jurando venganza. Todo parece ya estar tranquilo, y los cachorros han ido creciendo en buenas condiciones por parte de los cuidados de sus padres. Pero misteriosamente, dos hombres, Horacio y Gaspar, irrumpen en el hogar de los Radcliffe una noche mientras ellos estaban de paseo, robando los 15 cachorros a pesar de los intentos de Nanny por detenerlos. Resulta que estos hombres fueron contratados por Cruella para lograr tal cometido, pero lamentablemente la policía no pudo hallar pruebas que probaran todo eso, dejando a Roger y Anita sin más recursos para encontrar a sus cachorros. Por lo que Pongo decide que es tiempo de que él y Perdy tomen el caso en sus propias patas, contactando con "El Ladrido Nocturno", un medio de comunicación que sirve para enviar mensajes de perro a perro en diferentes partes de Inglaterra por medio de sus ladridos. Pongo imaginó que de esta forma otros perros localizarían a sus hijos y se los haría saber. Un gran danés es el primero en recibir el mensaje y él junto a su pequeño amigo, un terrier, van y divulgan el mensaje del secuestro de los cachorros dálmata al resto de los perros de la ciudad.

El mensaje llegaría hasta el campo, donde un sabueso llamado Towser, acompañado de su amiga ganso, transmite este mensaje hasta una granja cercana en donde viven sus tres amigos: El Coronel, El Capitán y el Sargento Tibbs, un trío militar conformados por un pastor inglés, un caballo gris y un gato. Los tres, después de recibir el mensaje, se percatan del humo que sale de la aterradora mansión que supuestamente estaba abandonada, por lo que Tibbs y El Coronel van a investigar. El Sargento Tibbs ingresa y encuentra a los 15 cachorros dálmata, más a otros 84 que fueron legalmente comprados por Cruella en otros criaderos. La noticia de la ubicación de los cachorros se divulgaría de vuelta en Londres por parte del mismo gran danés para Pongo y Perdy, obligando a los dos padres a escapar de su hogar y embarcarse en un peligroso viaje para recuperar a sus hijos, atravesando una fuerte tundra invernal. De vuelta en La Mansión De Vil, Tibbs descubrió que el motivo por el que Cruella reunió a 99 cachorros dálmatas era para convertirlos todos juntos en un hermoso abrigo con manchas, y que Cruella les exigió a Gaspar y Horacio matarlos a todos esa misma noche para evitar que la policía hallara pistas y a cambio les daría la paga que les prometió. Tibbs aprovecha que Horacio y Gaspar están distraídos viendo televisión para sacar a los cachorros, pero, al terminar su programa, los dos hombres se percatan lo ocurrido y logran interceptarlos a todos. Pongo y Perdy, alertados de lo ocurrido por El Coronel, llegan justo a tiempo para impedirlo; se enfrentan a Gaspar y Horacio y les dan suficiente tiempo a los cachorros de poder escapar junto al Coronel y a Tibbs.

La familia se reúne felizmente en la granja, pero Pongo y Perdy se sorprenden al descubrir a los otros 84, además de horrorizarse al enterarse del plan de Cruella de convertirlos a todos en un abrigo. Por lo que Pongo y Perdita deciden que no solamente ellos y sus hijos debían volver lo más pronto posible a Londres, sino que también deciden llevarse a los 84, sabiendo que ellos también merecían oportunidad de vivir y que Roger y Anita jamás los rechazarían. Los animales se percatan que los hermanos Badún estaban siguiendo sus huellas hasta la granja, por lo que El Coronel, Tibbs y El Capitán distraen lo suficiente a los dos hombres para que los dálmatas escapen, quienes deben atravesar a ocultas en un río de hielo para hacer lo menos posible por dejar huellas en la nieve. Después de que Cruella se percata de que los cachorros habían escapado, obliga a sus secuaces a ayudarla a buscarlos sin descanso alguno, y separándose ella por sus propio camino en su vehículo mientras Los Hermanos Badún se van en el suyo. Los dálmatas estaban perdidos en medio de una fuerte tormenta perdiendo energía, hasta que son encontrados por un collie quien les da refugio en su granja de vacas. Allí, el collie y las vacas les daría alimento y un lugar para poder tomarse el descanso necesario para continuar su viaje hasta un pequeño pueblo llamado Dinsford. Allí se encuentran con un labrador retriever de piel negra, cuyo dueño se dedica al negocio de la mudanza y recientemente se estaba preparando una mudanza para Londres, contando con un enorme camión donde guardaban las cosas y en donde podrían caber todo los dálmatas durante el largo viaje. Lamentablemente, Cruella y sus secuaces habían llegado al pueblo al percatarse de las huellas y cuando todo parecía estar perdido, Pongo ve que algunos de sus cachorros se llenaron hollín, lo cual le da una idea. Él convence a su familia de que todos debían llenarse de hollín por completo para dar la impresión de que son labradores y no dálmatas, cosa que sorprendió al principio a los cachorros debido a que ninguno de sus padres aceptarían verlos ensuciarse. El plan consistiría en que una mitad del grupo siguiera a cada uno de los perros adultos hasta la camioneta (a la cual le seguían llenado de gasolina requerida) para evitar sospechas por el número de cachorros. Cuando faltaba el turno del último grupo, el hollín se estaba desapareciendo debido a la nieve y el hielo, y los villanos descubren a los dálmatas en el camión y se disponen a detener el camión, Cruella persigue e intenta sacarlo del camino, mientras Gaspar desde arriba de una colina intenta tirarlo a un precipicio, Cruella lo intercepta de abajo pero cuando Gaspar estaba a punto de interceptarlo, Horacio y Cruella pierden el control de los autos, chocan y caen al barranco, (aunque salieron ilesos los tres), dejado escapar a los cachorros, ella los insulta y empieza a llorar porque todo salió mal pero Gaspar le dice -"cállese vieja bruja".

De vuelta en Lóndres, en el hogar de los Radcliffe, Roger, Anita y Nanny trataban de hacer lo posible por mantener el ánimo con la llegada de las navidades además del primer gran éxito musical de Roger, una hilarante canción acerca de Cruella; pero les resultaba difícil con la ausencia de sus perros. Pero su tristeza se volvió en alegría cuando oyeron ladridos afuera, y, al abrir la puerta, se dieron cuenta de que eran sus perros junto a sus cachorros. Ellos se sorprenden al ver a los otros 84, y Roger, lleno de mucha alegría, convence a Anita y Nanny de usar el dinero que ganó con su canción para mudarse al campo para así conservar los 101 Dálmatas.