Guasón

La historia transcurre en Gotham City en 1981.

Arthur Fleck trabaja como payaso de fiesta para una empresa llamada Ha-Ha's. Lucha con una depresión severa, pero encuentra cierto optimismo al actuar para otros y tratar de hacer reír a la gente. Trabaja anunciando una tienda en la calle, bailando y agitando un cartel. En una de esas ocasiones, el letrero es arrebatado por un grupo de adolescentes punk, lo que lleva a Arthur a perseguirlos hasta un callejón. Le rompen el cartel en la cara y lo patean sin piedad mientras está caído.

Arthur vuelve a su casa en un conjunto de apartamentos de gran altura, donde vive con su madre enferma, Penny. Después de la cena, se sientan y miran un programa de televisión con el presentador Murray Franklin. Arthur se imagina a sí mismo actuando en el programa y llamando la atención de Murray. En su fantasía, Arthur encanta a la audiencia y a Murray diciéndoles que cuida a su madre. Murray se identifica con Arthur y lo invita a subir al escenario frente a todos, donde se dan un abrazo. Se revela que Penny solía trabajar para Thomas Wayne y está obsesionada con el millonario y actualmente le ha estado escribiendo para tratar de mejorar su situación de vida.

En Ha-Ha's, su compañero de trabajo Randall le da a Arthur un arma para protegerse después de enterarse del incidente del atraco. Arthur se siente a la vez reacio y aliviado de recibir un regalo así, ya que las armas de fuego están prohibidas en el trabajo, pero pronto descubre que su confianza crece después de recibir el arma. Sin embargo, poco después de esto, se enfrenta a su frío e insensible jefe, quien lo reprende por perder el letrero y se lo descuenta de su salario. Arthur responde solo con una sonrisa amarga.

Arthur conoce y se enamora de una de sus vecinas, una madre soltera llamada Sophie Dumond. Ella le habla cortésmente sobre temas con los que él puede identificarse. Sin embargo, mientras trata de impresionarla, él parece incómodo y fuera de lugar. En un momento se le ve pasar el día siguiéndola. Más tarde, ella pasa por su apartamento y le pregunta si la estaba siguiendo, y él admite que sí, pero ella no parece desanimarse por eso. Él la invita a un espectáculo de stand-up comedy en el que actúa. Ella duda, pero su encanto y sentido del humor la conquistan.

Arthur va al club de la comedia para su actuación. Arthur observa a los comediantes actuar para comprender mejor el oficio, pero se siente más incómodo y ajeno ya que su risa exagerada no es sincera. Su nerviosismo lo consume y, como mecanismo de afrontamiento, sin querer se encuentra riendo tan fuerte que apenas puede hablar frente al micrófono. Luego comienza a entrar en su rutina que no saca ninguna risa en el público. Sophie se divisa entre el público, y es la única que se ríe de los chistes de Arthur. Esto le da el consuelo que necesita para seguir bromeando a pesar de su tormento y confusión internos.

Arthur va a un hospital infantil para entretener a los pacientes con una rutina de payaso inocente y musical. Lleva su arma y se le cae al suelo mientras canta «If you're happy and you know it», creando una tensión en el espectador pues podría ser una broma fuera de lugar o, como resulta ser, una transgresión muy clara. El jefe de Arthur le regaña por esto, ante lo cual Arthur suplica una segunda oportunidad, pero su jefe se la niega y lo despide por teléfono. Para colmo, Randall lo traiciona al afirmar que Arthur fue quien consiguió el arma. En el viaje en tren subterráneo a casa desde Ha-Ha's disfrazado de payaso, Arthur ve a tres tipos jóvenes borrachos de Wall Street que trabajan para Wayne Enterprises acosando a una mujer. Arthur comienza a reír sin querer y llama la atención de los hombres, mientras la mujer huye de ese vagón. Los hombres se acercan a Arthur y se burlan de él y de su risa involuntaria antes de comenzar a golpearlo. Arthur se defiende, pero los acosadores lo rodean y golpean duramente. Después de recibir patadas y puñetazos, Arthur saca su arma y mata a dos de ellos dentro del tren antes de seguir al último tipo por el andén y acribillarlo en las escaleras de una estación desierta.

En estado de shock por lo que acaba de hacer, Arthur se esconde en un baño público para hombres. Después de un momento de pausa frenética, siente que una fuerza crece dentro de él y comienza a bailar solo. En ese momento, se ve en el espejo sucio como un payaso maltratado y manchado y, sin embargo, poderoso y comienza a disfrutarlo. Esconde el arma y luego regresa a su casa donde se encuentra con Sophie y la besa por primera vez.

La noticia de los tres asesinatos se difunde; algunos lo ven como un ataque delictual, mientras que otros apoyan el acto por atribuirle una protesta contra los ricos de Gotham. Thomas Wayne habla y lo condena, etiquetando a la clase baja como "payasos", lo que se convierte en un símbolo con que el pueblo se identifica fácilmente. Al día siguiente, Arthur limpia su casillero en Ha Ha's, pero no antes de enfrontarse a Randall por traicionarlo y de romper el reloj control de la empresa. Luego se va, sintiéndose animado y libre. Las moticias muestran a los payasos alborotadores protestando y causando problemas por toda la ciudad, condenando a los más privilegiados. Arthur ve que, sin querer. ha causado todo esto y comienza a ver su verdadero potencial, lo que le deja genuinamente encantado.

Arthur luego encuentra una de las cartas de Penny a Thomas, que indica que Arthur sería el hijo de Thomas. Arthur va a Wayne Manor, donde conoce al joven Bruce Wayne. Después de realizar un truco de magia para Bruce, mete las manos a través de la puerta y lo obliga a sonreír en una imagen que sugiere una agresión al niño, dándose cuenta de que podrían ser hermanos. Sin embargo Alfred Pennyworth viene a intervenir y decirle a Arthur que se vaya. Arthur menciona a su madre y su relación con Thomas. Alfred dice que recuerda a Penny, pero que ella le estaba mintiendo. Arthur ataca y casi estrangula a Alfred a través de los barrotes, pero luego se da cuenta de que Bruce lo está mirando. Arthur huye de las instalaciones de Wayne.

Esa noche, Arthur se encuentra con Thomas Wayne en un evento público de teatro. Arthur se infiltra en el teatro haciéndose pasar por un ujier. Sigue a Thomas Wayne al baño de hombres y trata de enfrontarse a él con la hipótesis de que él sea su padre, y le menciona a Penny a quien Thomas también recuerda. Si bien Thomas reconoce que Penny solía trabajar para él como parte de su personal de limpieza, dice que ella estaba delirando y que no hay forma de que Arthur pueda ser su hijo. Thomas también explica que Penny nunca le dijo a Arthur que era adoptado, lo que Arthur rechaza rotundamente antes de reírse incontrolablemente en la cara de Thomas, quien, sin darse cuenta de la condición de Arthur, se pone a la defensiva y lo golpea en la cara antes de que lo saquen del edificio. Arthur vuelve a casa, donde se tortura a sí mismo golpeándose la cabeza contra el frigorífico en un ataque de ansiedad.

Al día siguiente, dos detectives llamados Burke y Garrity del Departamento de Policía de Gotham City, van al apartamento de Arthur para interrogarlo sobre los asesinatos en el metro debido a la noticia de que el sospechoso estaba maquillado de payaso, y saben que Arthur perdió su trabajo ese mismo día. Arthur niega cualquier participación y consigue que los detectives se vayan. No mucho después, Penny enferma y es hospitalizada. Sophie se sienta junto a Arthur mientras él atiende a su madre. En el hospital, Arthur ve que el programa de televisión de Murray está reproduciendo un clip de su rutina de stand-up que se ha viralizado, pero le duele ver que Murray solo lo difunde para burlarse de Arthur.

Arthur luego recibe una llamada telefónica de un representante del programa de Murray. Se le invita a aparecer como invitado, lo que Arthur acepta de mala gana. Después de estudiar otras entrevistas en el programa de comedia, Arthur decide suicidarse frente a la audiencia en vivo, pensando que los hará reír en una mezcla propia del personaje entre comicidad, nihilismo y psicopatía. En busca de pruebas contundentes sobre quién fue su madre, Arthur va al Hospital Estatal de Arkham, habla con un empleado llamado Carl que tiene una carpeta con material clínico sobre Penny. Cuando Carl dice que no puede darle a Arthur la información que quiere, éste le arrebata el archivo y sale corriendo a leerlo. Una vez lejos y escondido en el hueco de una escalera, abre los documentos y los lee, descubriendo que Thomas decía la verdad de acuerdo a los documentos. La realidad es que Penny adoptó a Arthur después de que lo encontraran abandonado cuando era un bebé, y ella lo maltrató, lo ató a un radiador y lo golpeó junto a su abusivo novio. Una parte del archivo menciona que Arthur tiene una lesión en la cabeza, que probablemente sea lo que causó su síntoma de risa incontrolada. Arthur vuelve al hospital y le dice a Penny que pensó que su vida era una tragedia, pero ve que es una "jodida comedia". Con eso, asfixia a Penny hasta matarla. En esta escena, el personaje cruza una frontera en su transformación mortífera.

Arthur vuelve a casa e irrumpe en el apartamento de Sophie. Ella lo ve y está aterrorizada, pidiéndole que se vaya por el bien de su hija. Arthur le pregunta si alguna vez ha tenido "un día realmente malo", a lo que ella responde que ni siquiera lo conoce. A través de esto, se revela al espectador que las escenas previas con Sophie corresponden a alucinaciones de Arthur, quien, quebrantado y frustrado, se disculpa por su intrusión y deja ir a Sophie, que sale furiosa de su apartamento. Segundo vínculo amoroso roto, tras constatar que en la realidad su amor no es correspondido, lo que anticipa que no hay motivos para volver atrás.

Arthur comienza a prepararse para su aparición en el programa de Murray y se pinta la cara de blanco. Randall y otro antiguo compañero de trabajo, un enano llamado Gary, lo visitan y ofrecen sus condolencias después de enterarse de la muerte de Penny, pero luego Randall comienza a mencionar que los policías Burke y Garrity fueron a sus casas para interrogarlos sobre los asesinatos en el metro. Arthur se da cuenta de que Randall solo está buscando una manera de usarlo para protegerse y luego lo apuñala brutalmente dos veces en la cara antes de estrellarle la cabeza contra la pared. Gary, aterrorizado, cuestiona las acciones de Arthur y ruega que lo deje ir. Arthur acepta antes de asustarlo juguetonamente como una broma. Gary intenta abrir la cerradura de la puerta de Arthur, pero no puede debido a su altura. Le ruega a Arthur que le abra la puerta a lo que Arthur accede de inmediato, deteniéndose una vez para agradecer a Gary por ser la única persona en su vida que fue amable con él, lo que resulta inverosímil a partir del grado de violencia con que acaba de matar a Randall y el miedo que infunde su falta de límites. Arthur besa a Gary en la frente y lo deja ir, más por crueldad cómica que por auténtica compasión ante la fragilidad del enano.

Arthur luego se tiñe el pelo de verde, se maquilla de payaso y se pone un traje de color burdeos, atuendo que define al personaje en esta película y que da cuenta de que la transformación mental de Arthur en Joker está consumada. Luego baja las escaleras bailando, abrazando por completo su locura y su vida sin preocupaciones, en una escena que resume visualmente la versión de Philips respecto al carácter del villano que se enfrentará a Batman como un hombre dañado que no tiene nada que perder y en quien se mezcla lo macabro con el vodevil. Burke y Garrity encuentran a Arthur bailando en la calle y se acercan para arrestarlo. Arthur corre y lo persiguen hasta el tren subterráneo donde docenas de otros ciudadanos de Gotham están vestidos como payasos después de inspirarse en los asesinatos. Arthur oculta su cara con una máscara de payaso que le roba a un manifestante y, sin darse cuenta, comienza una pelea en los vagones del tren. Mientras los detectives persiguen a Arthur, un payaso se interpone en el camino y Burke lo mata accidentalmente a tiros cuando luchan con su arma. Los payasos sacan a los detectives del metro y comienzan a golpearlos sin descanso, lo que le permite a Arthur escapar, escabulléndose sin problemas entre las fuerzas policiales que pululan por el área.

Al llegar a la estación de televisión donde se dirige, Arthur se encuentra con Murray y su agente Gene. Antes de continuar, Arthur le pide a Murray que lo presente como "Joker", ya que Murray se refirió a él como tal cuando reprodujo su clip viral. Murray le pregunta a Arthur si su maquillaje de payaso tiene alguna agenda política detrás, a lo que Arthur responde: "No creo en eso. No creo en nada". Mientras espera a que lo presenten, Arthur ve a Murray transmitiendo un clip de Arthur sufriendo mientras trata de contar un chiste sin éxito. Esto hace que la disposición y los planes de autoeliminación de Arthur cambien, y luego sale bailando hacia el centro de atención.

En una secuencia culminante de la película, Arthur sale a escena cuando comienza el espectáculo. Con torpeza, le cuenta un chiste cruel a Murray, quien le reprocha el tono inadecuado en el programa. Después de enfrentarse a otra invitada del programa, Arthur sube la tensión al relatar a la audiencia que él es el responsable del triple asesinato del metro. Murray y su público se dan cuenta rápidamente de que Arthur habla en serio cuando responde desafiante que le parece que las muertes fueron graciosas "y estoy cansado de simular que no lo son". Arthur argumenta que la audiencia, una representación de la élite, determina lo que es bueno o malo del mismo modo que arbitra qué es gracioso o no. Esta postura nihilista de Joker anticipa que está decidido a hacer un punto moral mediante la violencia, a lo que Murray reacciona escéptico. Joker reclama ante el abucheo del público que ellos solo se preocupan por las víctimas porque Thomas Wayne habló por ellos, y no por la violencia, pues si cualquier otra persona como Arthur fuese la agredida, sería ignorada por ese mismo público. Murray y la audiencia se enfadan más con Arthur por justificar sus actos crueles a partir de sus propias miserias, debilidades y penurias, pero él escala otra vez la tensión: "¿Qué obtienes cuando cruzas a un enfermo mental solitario con una sociedad que lo abandona y lo trata como basura?" pregunta gritando, solo para que Murray intente acallarlo antes de llamar a la policía. Arthur, enfurecido, grita: "¡Obtienes lo que te mereces!" y acto seguido le dispara en la frente al conductor de TV, volándole los sesos a Murray en vivo y en directo. La audiencia huye aterrorizada y la noticia del asesinato inmediatamente se transmite en todos los canales. Arthur luego se ríe genuinamente por primera vez en su vida.

Gotham ahora está invadida por ciudadanos disfrazados de payasos después de enterarse de lo que hizo Arthur, reivindicado como rebelión pese a que Joker repite que él no sería capaz de iniciar ningún movimiento. Los Wayne salen de una sala de cine y se encuentran un caos total en las calles. Thomas lleva a su esposa Martha y su hijo Bruce a un callejón, pero un alborotador los sigue y le dice a Thomas que está recibiendo lo que se merece, usando el punchline que Arthur usó en el programa de Murray Franklin. Con eso, mata a Thomas y Martha a tiros frente a Bruce. De este modo, la mutación de Arthur en Joker sería la causa de que Bruce llegue a ser Batman en el futuro, uniendo a ambos personajes.

Mientras tanto, Arthur ha sido arrestado y se lo lleva la policía. Arthur mira por la ventana y se ríe alegremente al ver la destrucción y el caos que ha causado en su sangriento estreno como figura pública, asesino despiadado e imagen de las víctimas del sistema. En ese momento, los payasos en una ambulancia embisten el coche, matan a los policías y liberan a Arthur, quien está herido e inconsciente tras el choque. Cuando se despierta, Arthur se encuentra rodeado por una multitud de manifestantes, saqueadores y lumpen anónimo que lo vitorea usando máscaras de payaso, en una imagen carnavalesca, tribal y pagana. Luego, los alborotadores animan a Arthur mientras se para en un coche y goza el culto que se le rinde, ahora que ha obtenido el reconocimiento que ha deseado durante mucho tiempo. Él baila con sus vítores y luego se detiene, descubriendo que su nariz está sangrando profusamente. Luego se unta la sangre en el labio superior y sonríe antes de pararse frente a ellos, elevado como un dios.

Algún tiempo después, Arthur está encerrado en Arkham Asylum. Se ríe después de contar esta historia y visualiza a un joven Bruce de pie junto a sus padres en el callejón. Al darse cuenta de que, en cierto modo, ha convertido a Bruce en lo que deberá ser, Arthur se ríe un poco más, encontrando esto realmente divertido. Conoce a una nueva trabajadora social y dice que quiere contarle un chiste, pero ella no lo entiende. Unos minutos más tarde, Arthur sale de la habitación, dejando un rastro de huellas sangrientas antes de que los camilleros lo persigan al ritmo de «That´s life» de Frank Sinatra.