La Cenicienta

Cenicienta es la hija única de un caballero viudo, un padre bueno y cariñoso que siente como su hija necesita la atención de una madre. Así pensando vuelve a casarse, eligiendo para su segunda esposa a Lady Tremaine, una viuda de un viejo amigo conocido, de buena familia con dos hijas de la misma edad que ella: Drizella y Anastasia. Después de que el padre de Cenicienta muere inesperadamente, Lady Tremaine se revela como una mujer cruel y egoísta, a quién sólo le interesa el bienestar y futuro de sus hijas. Cenicienta se convierte en la sirvienta y cocinera de su propia casa, donde es humillada y maltratada por su familia política. A pesar de esto, Cenicienta continúa siendo una chica bondadosa y gentil, a tal punto de hacerse amiga de los ratones y pájaros que viven alrededor de la casa.

Un día, mientras Cenicienta prepara el desayuno, el gato de Lady Tremaine, Lucifer, persigue a Gus, uno de los ratones, en la cocina. Cenicienta lleva el desayuno a su madrastra y sus dos hermanastras, sin saber que Gus se esconde debajo de la taza de té de Anastasia. Esto enoja mucho a Anastasia que le cuenta a su madre de la broma aparente, y posteriormente Lady Tremaine castiga a su única hijastra Cenicienta con tareas adicionales de la casa.

Mientras tanto, en el palacio real, el Rey discute con el Gran Duque, sobre su deseo de que su hijo el Príncipe se case y tenga hijos. Organizan un baile en un esfuerzo por encontrar una esposa adecuada para el Príncipe. Cenicienta le pregunta a su madrastra si ella puede asistir, ya que la invitación dice que "cada doncella casadera" deberá asistir. Lady Tremaine está de acuerdo, con la condición de que Cenicienta termine sus tareas y encuentre un vestido adecuado para el evento. Los amigos animales de Cenicienta, dirigidos por Jaq, Gus y los otros ratones, arreglan un vestido rosa que perteneció a la fallecida madre de Cenicienta usando un collar de perlas azules y una faja rosa arrojada por Drizella y Anastasia, respectivamente. Cuando Cenicienta está lista para ir con su vestido nuevo, Lady Tremaine les señala a sus dos hijas, Drizella y Anastasia, los complementos del vestido. Enfurecidas por el aparente robo de sus cosas, las dos hermanastras rasgan y destrozan el vestido rosa de Cenicienta en pedazos, lo que hace que Cenicienta corra al jardín a llorar.

Cenicienta finalmente pierde la esperanza en todo, hasta que su hada madrina aparece y convierte los restos del vestido de Cenicienta con su varita mágica en un vestido de fiesta blanco con zapatos de cristal. El hada madrina también transforma una calabaza del huerto en un carruaje, a los ratones en caballos, a su caballo Mayor en el cochero, y a su perro Bruno en un lacayo. El hada madrina le advierte que el hechizo se romperá al filo de la medianoche. En el baile, el príncipe rechaza a todas las chicas hasta que ve a Cenicienta. Los dos se enamoran y bailan a solas por todo el castillo hasta que el reloj comienza a sonar anunciando la medianoche. Cenicienta huye lejos del castillo en su carruaje ignorando que bailó con el mismo príncipe, sin embargo en las escaleras pierde uno de sus zapatitos de cristal. Después de que su vestido se convierte de nuevo en harapos, los ratones señalan que el otro zapato está todavía en su pie. El Gran Duque informa al Rey de la fuga de Cenicienta, y que el Príncipe juró casarse con la dama que le calzase el zapato perdido, que se presenta como su única pieza de evidencia. El rey ordena al Gran Duque ir a visitar cada casa del reino hasta encontrar a la propietaria, junto a una proclama real de que ella va a casarse con el príncipe.

Cuando la noticia llega a la casa de Cenicienta, sus hermanastras y su madrastra se preparan para la llegada del Duque. Al oír esto, Cenicienta comienza a tararear el vals que bailó anoche. Al darse cuenta así que Cenicienta era la chica que bailaba con el Príncipe, Lady Tremaine la encierra en el ático. Cuando llega el Duque, Jaq y Gus roban la llave de la habitación de Cenicienta que estaba dentro del bolsillo de la madrastra, pero Lucifer los embosca antes de que puedan liberarla. Con la ayuda de los otros animales y Bruno, ahuyentan al gato y liberan a Cenicienta. A medida que el Duque se prepara para salir después que las hermanastras han tratado de forzar inútilmente a sus enormes pies a entrar dentro del zapatito, Cenicienta aparece y el Duque le pide que se lo pruebe. Lady Tremaine, dispuesta a evitar la prueba, hace tropezar al lacayo con su bastón, lo que hace que el zapatito caiga y se haga pedazos en el suelo. El Gran Duque aterrado sobre una posible decapitación por orden del rey exclama su frustración, entonces Cenicienta saca de sus ropas el otro zapatito de cristal, para horror de su madrastra. El Gran Duque encantado desliza el zapato en el pie, y se ajusta perfectamente.

Finalmente Cenicienta y el Príncipe celebran su boda y viven felices para siempre.