La dama y el vagabundo

La mañana de Navidad de 1909, en un pintoresco pueblo del medio oeste de Estados Unidos, Jaimito le regala a Linda, su esposa, una cachorrita de raza Cocker americano la cual llama «Lady» (Reina en español). Seis meses después, Jaimito le regala a Reina un precioso collar por alcanzar la adultez. Ella disfruta de una vida feliz con la pareja y sus dos perros vecinos, Jock, un terrier escocés, y Triste, un sabueso. Mientras tanto, al otro lado de la ciudad, un perro mestizo de la calle llamado «Tramp» (Golfo en español) vive solo, come de las sobras del restaurante italiano Tony y protege a sus amigos de la perrera local. Un día, Reina está triste después de que sus propietarios comienzan a tratarla con cierta frialdad. Jock y Triste la visitan y determinan que el cambio de comportamiento es debido a que Linda está esperando un bebé. Mientras ellos tratan de explicar lo que es un bebé, Golfo interrumpe la conversación y ofrece sus propios pensamientos sobre el asunto, por lo que Jock y Triste muy enojados le ordenan a Golfo abandonar el patio. Antes de partir, Golfo le recuerda a Reina que "Cuando el bebé llega, el perro se va."

Con el tiempo, el bebé nace y la pareja le presenta a Reina al niño, Reina muy entusiasmada queda tranquila y feliz. Poco después, Jaimito y Linda se van de viaje, por lo que la tía Sarah quedará a cargo del cuidado del bebé junto con sus dos gatos siameses muy traviesos, Si y Am. Estos engañan a la tía Sarah haciéndole creer que Reina provocó un desastre en la casa y fingen ser atacados por ella. Entonces, Tía Sarah lleva a Reina a una tienda de mascotas para conseguir un bozal. Reina huye con horror, solo para ser perseguida por una manada de perros callejeros. Golfo la rescata y ambos se encuentran con un castor en el zoológico local que le quita el bozal. Más tarde, Golfo le explica a Reina cómo vive, "sin familia y sin hogar", y finalmente disfrutan una romántica cena italiana en Tony. Golfo se enamora de Reina, al igual que Reina comienza a enamorarse de él, pero ella decide volver a casa con el fin de cuidar al bebé. Golfo se ofrece para acompañar a Reina de vuelta a casa, pero cuando Golfo decide perseguir gallinas alrededor de un corral por diversión, Reina es capturada por el perrero y llevada a la perrera local. Allí en la perrera, los otros perros le revelan a Reina que Golfo es un perro que nunca han podido capturar, que ha tenido varias novias en el pasado y que solo se podría enamorar de una criatura dulce y amable a quien pueda proteger. Ella es finalmente devuelta a casa, aunque la tía Sarah la ata con cadenas en el patio trasero como castigo por huir.

Jock y Triste visitan a Reina para consolarla, quién estaba muy avergonzada y deprimida, en ese instante llega Golfo a disculparse con Reina, quién muy enojada, le reclama furiosamente sobre sus novias pasadas y le pide que se marche. Golfo decide irse muy triste de la casa, pero entonces Reina ve una rata tratando de colarse en la casa. Ella ladra frenéticamente, pero la tía Sarah, creyendo que solo está enfadada la hace callar e ignora sus avisos. Golfo oye su ladrido y rápidamente regresa, entra en la casa y en la habitación del niño y enfrenta a la rata. Reina se libera de la cadena y se dirige hacia la habitación del bebé, donde Golfo golpea inadvertidamente la cuna antes de matar a la rata en última instancia. La tía Sarah escucha el llanto del bebé, y se dirige hacia el cuarto y cuando ve a los perros cree que ellos son los responsables. Encierra a Golfo en un armario y a Reina en el sótano, y a continuación llama a la perrera para deshacerse de Golfo. Jaimito y Linda vuelven a casa cuando el perrero se marcha, liberan a Reina, que les lleva hacia la rata muerta. Al darse cuenta de las verdaderas intenciones de Golfo, Jock y Triste van en busca de la carreta de la perrera para rescatar a Golfo. Los perros son capaces de localizar a la carreta y asustar a los caballos, haciendo que el carro se vuelque. Jaimito y Linda llegan en un taxi con Reina, y esta se reúne con Golfo, pero su alegría es de corta duración cuando ven a Triste atrapado debajo de la carreta, inmóvil, con Jock aullando tristemente.

Esa Navidad, Golfo ha sido adoptado en la familia, y él y Reina han formado su propia familia, con tres hijas idénticas a Reina y un hijo que tiene una apariencia similar a Golfo. Jaimito le toma una fotografía a los perros y al bebé. Jock viene a ver a la familia, junto con Triste que todavía está vivo y solo ha sufrido una fractura en la pierna, que todavía está cicatrizando. Gracias a los cachorros, Triste tiene un público joven para escuchar sus viejas historias, pero se ha olvidado de ellas.