Oliver y su pandilla

En la Quinta Avenida, un gatito huérfano llamado Oliver queda abandonado después de que sus compañeros son adoptados por los transeúntes. Mientras deambula por las calles en busca de alguien que lo adopte, Oliver se encuentra con un perro mestizo relajado llamado Dodger, que ayuda al gatito a robar comida de un vendedor de perros calientes. Dodger luego huye de la escena sin compartir su generosidad con Oliver. Oliver sigue a Dodger por todas las calles hasta que finalmente llega a una barcaza, donde Dodger comparte su comida con una pandilla de compañeros callejeros: el chihuahua Tito, el simpático gran danés Einstein, Rita la Saluki, y Francis el bulldog. Oliver se cuela adentro y es descubierto por los perros. Después de un momento de confusión, es recibido con una cálida bienvenida. El dueño de la barcaza, un carterista llamado Fagin, está en deuda con Sykes, un nefasto agente de astilleros y prestamista acompañado por sus leales y malvados dobermans: Roscoe y DeSoto. Sykes le da a Fagin un ultimátum de devolver el dinero que había pedido prestado dentro de los tres días bajo la amenaza de violencia inminente.

Fagin y la pandilla, que ahora incluye a Oliver, salen a las calles a la mañana siguiente para llevar a cabo pequeños robos para que Fagin pueda empeñar los bienes robados por dinero. A través de una artimaña teatral, los perros logran detener una lujosa limusina propiedad de la acaudalada familia Foxworth, Jenny, que adopta a Oliver para calmar la soledad provocada por la ausencia de sus padres vacacionistas. Oliver se acomoda en la casa de Jenny, para disgusto de Georgette, el caniche de raza pura pomposa y mimada de la familia Foxworth. Dodger y los demás logran robar a Oliver de la casa de los Foxworth y devolverlo a la barcaza. Allí, Oliver les revela que ya tiene un nuevo hogar, mucho para la molestia de Dodger, diciéndole que estar en la pandilla es su hogar, sin embargo, Oliver les dice que aunque este en su nuevo hogar, el seguirá queriendo a sus amigos. Pero Dodger estaba furioso con Oliver, diciéndole fríamente a este último donde es la salida y que puede irse si es que ya no quiere estar en la pandilla, dejándolo muy triste. Luego, Fagin reconoce por el nuevo collar de Oliver que había sido adoptado por una familia acomodada y decide desesperadamente retener a Oliver por el rescate. Su nota de rescate escrita anónimamente llega a Jenny, quien se propone llevar a Oliver de vuelta al muelle.

Jenny se encuentra con Fagin, quien está sorprendido de que haya estado tratando con una niña. Molesto por su consciencia después de ver a Jenny angustiada por perder a Oliver, Fagin le devuelve a Oliver libremente. Sykes, a quien Fagin había informado del acuerdo de antemano y estaba observando desde las sombras, conduce y secuestra a Jenny, para que sus padres paguen por su rescate y así declarar la deuda de Fagin pagada. Dodger reúne a Oliver y a los otros perros para rescatar a Jenny de Sykes, pero éste y sus dobermans se enfrentan a los animales después de que la liberan. Fagin salva al grupo con su scooter y se produce una persecución por las calles y los túneles del metro. Oliver y Dodger intentan un rescate y luchan contra Roscoe y DeSoto, quienes se caen del auto y mueren electrocutados por el tercer riel del metro. Al final, Sykes muere cuando su auto choca contra un tren que se aproximaba en ese momento. Al día siguiente, Jenny celebra su cumpleaños con los animales, Fagin y el mayordomo de la familia Winston, que recibe una llamada telefónica de los padres de Jenny diciendo que regresarán de Roma al día siguiente. Oliver opta por quedarse con Jenny, pero promete permanecer en contacto con Dodger y su pandilla.