Dragon Ball Z: Guerreros de fuerza ilimitada

Los namekianos, que ahora viven en paz en un nuevo planeta después de que su mundo natal fuera destruido por Freezer años antes, se encuentran con que Nuevo Namek está siendo asediado por una misteriosa nave espacial sensible que se ha enganchado y ha empezado a atacar su hogar. El niño namekiano Dende, ahora Dios de la Tierra, percibe la situación de su pueblo y pide ayuda telepáticamente a Goku.

Goku, Gohan, Krilin, Piccolo, Oolong, Yajirobe y el Maestro Roshi viajan a Nuevo Namek y al llegar se encuentran con un ejército de grandes robots que abusan de los namekianos. Se enteran de que Cooler, al que se creía que Goku había derrotado, está vivo y es el responsable de la invasión. Cooler, ahora con un cuerpo metálico, revela que va a absorber el planeta y sus formas de vida para alimentar su nave, la Estrella Big Gete. Goku lucha contra Metal Cooler mientras los demás luchan contra sus robots, que tienen una armadura resistente que les cuesta atravesar. Todos los guerreros, excepto Piccolo, son capturados junto con un pueblo de namekianos. Piccolo consigue destruir todos los robots en un gran ataque de energía antes de dirigirse a rescatar a los capturados. En otro lugar, Goku lucha contra la nueva forma metálica de Cooler, que le da la capacidad de regenerarse. Cooler también revela su capacidad de utilizar la técnica del Shunkanido, una habilidad que también utiliza Goku. Cooler explica que la Estrella Big Gete vigila constantemente su cuerpo, y arregla cualquier daño que pueda sufrir y mejora su diseño para aumentar su poder y durabilidad. Goku se transforma en un Super Saiyajin que tampoco es efectivo contra el tirano metálico y justo antes de morir estrangulado por Metal Cooler, Vegeta le salva la vida. Los dos Super Saiyajin atacan juntos a Cooler y consiguen destruirlo. Sin embargo, la Estrella Big Gete recrea mil manifestaciones de Metal Cooler, inclinando la balanza de poder decisivamente en contra de los Saiyajin. Goku y Vegeta intentan una última defensa pero son capturados y transportados para ser convertidos en combustible.