El conjuro

En 1971, Roger y Carolyn Perron (Ron Livingston y Lili Taylor) son un matrimonio que se traslada con sus cinco hijas Christine (Joey King), Andrea (Shanley Caswell), Nancy (Hayley McFarland), Cindy (Mackenzie Foy), y April (Kyla Deaver), a una granja en Harrisville, Rhode Island. El primer día como propietarios resulta ser idílico a excepción del extraño comportamiento de su perra Sadie, la cual se niega a entrar y empieza a ladrar; por otro lado, una de las hijas rompe sin querer un tablón de la pared y descubren un sótano y April encuentra una caja musical extraña.

A la mañana siguiente empiezan a suceder cosas extrañas: Carolyn se levanta con moretones en brazos y piernas y Sadie aparece muerta en el patio trasero. Al cabo de los próximos días, los fenómenos empiezan a manifestarse con más fuerza, como ejemplo: todos los relojes se paran a las 03:07 h. y empieza a escuchar ruidos extraños (como palmadas y risas) procedentes del sótano, en el cual Carolyn se queda encerrada sin posibilidad de salir, puesto que nadie la oye gritar y su marido se había marchado a Florida. Justo en ese momento, Andrea ve cómo Cindy parece tener una especie de sonambulismo hasta que se percata horrorizada de que encima del armario hay un espíritu que la agrede.

Tras los sucesos sufridos, Carolyn consigue contactar con Ed y Lorraine Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga), dos parapsicólogos a los que les pide ayuda con la "fuerza" que amenaza su vida y la de su familia. Tras aceptar encantados, inician una investigación para recabar pruebas de que la casa pueda estar poseída en caso de que fuera necesario un exorcismo, previa autorización de la iglesia.

El conjuro, película de los expedientes Warren