Quisiera ser grande

Josh Baskin, tiene casi trece años, pero cansado de que las chicas no le hagan caso por ser muy pequeño y de que sus padres le traten como a un niño, desea ser mayor. Una noche que pasa con su familia en una feria, encuentra en una vieja máquina que concede un deseo a cambio de una moneda. Josh, sin dudarlo un instante, pide hacerse mayor, pero piensa que la máquina no es capaz de conceder ningún deseo, aunque le llama la atención que haya estado funcionando a pesar de encontrarse desenchufada. A la mañana siguiente, se despierta viendo que se ha convertido en un adulto de 30 años (Tom Hanks), por lo que inmediatamente, va a la feria a buscar la máquina para pedirle que lo revierta a lo que era antes. Sin embargo, para sorpresa y mala suerte suya, cuando llega al lugar, descubre que la feria se ha ido completamente de la ciudad.

Josh regresa a su casa e intenta explicarle a su madre lo que sucedió y que él es su hijo. Sin embargo, ella se niega a escucharlo, pensando que es un desconocido que ha secuestrado a su hijo. Después de huir de su propia madre, va a pedirle ayuda a su mejor amigo Billy Francis Kopecki (Jared Rushton), quien al principio tampoco lo quiere oír y piensa que está intentando secuestrarlo, pero logra convencerle de que es él gracias a un juego de palabras que sólo conocen ellos dos. Billy se compromete a ayudarle a encontrar la máquina para pedir el deseo que lo convertirá nuevamente en un niño de 13 años, pero debido a que no puede abandonar del todo sus obligaciones, le ayuda a encontrar una habitación en un hotel barato en Nueva York y a conseguirle un empleo en una empresa fabricante de juguetes, donde le contratan gracias a unos documentos que él le proporciona.