Un cuento americano: Fievel va al Oeste

Fievel cuenta una historia en el Lejano Oeste que involucra a Wylie Perrales, un viejo perro comisario que se ve rodeado por una pandilla de gatos pero que no muestra señal de temor. Fievel va en su ayuda y con gran habilidad con las pistolas desarma a los gatos, quienes huyen despavoridos. A modo de agradecimiento, el viejo Wylie le entrega una estrella de alguacil, cuando un gato lo ataca por atrás y este reacciona rápidamente. Pero todo se desvanece cuando Fievel escucha que Mama lo está llamando.

Resulta que todo ese escenario era producto de la imaginación del pequeño Fievel, quien vuelve a casa con su familia. Los Ratonovitz se han establecido en el barrio del Bronx de Nueva York. Mientras Papa y Mama preparan la cena, Tanya expresa su deseo de convertirse en una cantante famosa, pese a la queja de los vecinos que la oyen cantar. Una vez reunida la familia, Papa manifiesta su preocupación por la vida que llevan, ya que no están recibiendo las oportunidades que esperaban. Paralelamente, el gato Tigre tampoco tiene tanta suerte, debido que su novia, la Señorita Menina. lo abandona para irse al oeste y porque esperaba tener a "un gato que sea como un perro".

Todo se interrumpe cuando unos gatos vuelven a atacar a los ratones del barrio, pero esta vez son dirigidos por el Gastón, un misterioso gato con acento británico, que ordena usar todo tipo de violencia pero sin devorar. Los Ratonovitz y el resto de los ratones se ven obligados a escapar por las alcantarillas. Una vez al interior, ven que hay unos ratones escuchando a un ratón vaquero que les habla sobre nuevas oportunidades de vida en Green River, un pueblo ubicado en el Oeste, donde supuestamente ratones y gatos coexisten de forma pacífica. La idea entusiasma a todos los presentes que reciben boletos para dirigirse al oeste en tren. Lo que no saben es que el ratón vaquero es una marioneta manipulada por el propio Gastón .